Julia Margaret Cameron transformó en versos cada uno de los rostros inmortalizados, y mediante el objetivo de sus ojos, vimos, por primera vez, la fotografía convertida en arte.
"Mis aspiraciones son ennoblecer la fotografía y asegurarle el carácter y uso en las bellas artes, combinando lo real y lo ideal sin negar nada a la verdad, la poesía y la belleza", Julia Margaret Cameron.
Las fotografías de Cameron van más allá de la belleza serena y melancólica de sus personajes: profundizan en los fantasmas del alma, en la inevitabilidad del destino.
Retrato-Teatro. Un estudio fotográfico era (y es) un pequeño teatro donde acontecía una puesta en escena. Telones pintados de fondo, falsas balaustradas, alfombras, cortinas y muebles creaban un espacio de ficción.
El retrato de estudio era (y es) una representación ante la cámara, un simulacro, puro teatro (como la vida).
Fotografiar desde una ventana significa percibir el mundo desde otra
perspectiva, darnos la oportunidad de ver cosas que de otra manera se nos
escaparían sin darnos cuenta.